Esta anciana escondía un secreto aterrador en su casa, ni siquiera ella misma lo había notado, lo hizo después de que falleció su esposo
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Filósofox 4566 puntos 27/02/2020 52007 visitas Reportar

Suena por varias ocasiones el teléfono de una agencia de bienes raíces.

La persona al teléfono es una anciana de apellido Joyce, la cual está considerado poner su casa en el mercado.

Su voz sonaba indecisa, no muy deseosa de hacerlo, pero que igual repetía que quería vender su casa.
Era muy obvio para los trabajadores, que Joyce no había investigado mucho y llamó al primer número que encontró, le preguntaron por qué no estaba segura y ella insistía en que fueran a ver la casa antes de que la pusieran en la lista.

Muchos se emocionarían al contactar a un agente de bienes raíces, ya que una mudanza puede ser la oportunidad de que te vaya mejor económicamente, conocer nuevos lugares, nuevas personas, entre otras.

Sin embargo, Gladys y Carla, las agentes designadas al caso, no notaron algo parecido con Joyce, por lo que comenzaron a sospechar que tal vez les estaba ocultando algo.
Algunas personas tratan de ocultar algunos desperfectos o problemas de la casa, con el fin de venderla a un mejor precio, y las agentes tenían mucha curiosidad sobre qué podría estarles ocultando la mujer.
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Parte 1

Crédito: tuul.tv

Joyce les mencionó que había vivido en su hogar durante 70 años y que no la había "mejorado" durante este tiempo. La mayoría de los propietarios, cuando intentan vender su casa y ocultar algún desperfecto, este se trata de algún problema de moho o un sótano con fugas de agua, por lo que sería raro que Joyce no quisiera al menos disimularlo. La cita de la visita de la casa había llegado y las agentes se dirigían a la dirección de la mujer,  para al fin descubrir qué quería ocultarles.

Parte 2

Crédito: tuul.tv

Ni Gladys, ni Carla estaban preparadas para lo que verían al abrir la puerta, era una casa muy bonita, con detalles muy antiguos, parecía que habían entrado a un lugar capsulado en el tiempo, a simple vista se dieron cuenta que podían venderla a un precio que jamás hubieran imaginado. Su casa era una imagen de los años 40, esa era la fecha en la que Joyce se mudó a la casa y comenzó a amueblarla y decorarla según el tiempo, no tenía cambio alguno, era literalmente un museo de su vida, y las agentes finalmente entendieron por qué se escucha indecisa sobre el hecho de venderla.

Parte 3

Crédito: tuul.tv

Mientras más exploraban la casa, Gladys y Carla más se impresionaban con cada habitación a la que entraban, era la casa mejor conservada habían conocido, el único detalle que tenía era que la estética era mayormente femenina, con tonos rosas y púrpuras, por lo que no atraería mucho la atención de los hombres. Esto cambió cuando entraron al sótano, resulta que la casa ocultaba un espacio, que parecía ser el refugio perfecto para cualquier hombre. Las agentes estaban seguras de que la casa de Joyce se encontraba en perfectas condiciones, sin embargo, tenían que esperar a las conclusiones oficiales de los inspectores.

Parte 4

Crédito: tuul.tv

Los inspectores finalmente llegaron al domicilio de la calle Jane 148, en Toronto, Canadá, y se dispusieron a hacer su trabajo, buscaron minuciosamente cualquier defecto que quisiera ocultarles, la señora Joyce, pero no encontraron nada fuera de lo común, la casa estaba impecable, justo como la había adquirido 70 años antes. El precio estaba puesto y la casa lista para ponerse a la venta. Rápidamente comenzaron a llegar muchos interesados, todo quedaban fascinados con su interior y deseaban que fuera suya, incluso personas que no tenían planes de comprar una vivienda, con sólo verla querían adquirirla.